
La incorporación de las mujeres al ámbito laboral ha alcanzado niveles históricos, con una tasa de actividad del 54,04% en el primer trimestre de 2025. Sin embargo, aún existen diferencias de género significativas, ya que la participación masculina se sitúa en un 63,36%. Todos los datos explicados a continuación proceden del Instituto Nacional de Estadística (INE).
Aunque las mujeres representan más del 50% de la población, su nivel de participación en el mercado laboral sigue siendo menor que el de los hombres. De este modo, ellas son mayoría en los contratos temporales, representando el 56%.
Además de concentrar la mayoría de la temporalidad, las mujeres también predominan en los empleos de jornada reducida. Del total de contratos a tiempo parcial, el 74% corresponde a trabajadoras.
Aún con todo, la brecha salarial entre hombres y mujeres ha disminuido notablemente, en parte al incremento del Salario Mínimo Interprofesional. Esto ha repercutido especialmente a las mujeres, ya que el 24,28% lo recibe frente al 10,34% de los hombres.
Pese a esta mejora, la desigualdad persiste: actualmente la diferencia salarial se mantiene en torno al 19%. Esto implica que, en términos prácticos y simples, las mujeres trabajan un mes al año sin remuneración, ganando 91,30 céntimos por cada euro que perciben los hombres.
En España, las mujeres ocupan el 38,4% de los puestos directivos. Esta cifra varía según el nivel de responsabilidad. En las empresas que cotizan en bolsa, las mujeres representan el 41,3% de los miembros de los consejos de administración, pero solo el 12,1% presiden estos órganos, y no todas estas presidencias conllevan funciones ejecutivas.
Por último, durante el primer trimestre de 2025, el desempleo afectó al 12,72% de las mujeres, frente al 10,14% de los hombres, suponiendo una diferencia de 2,58 puntos. En cuanto al paro registrado en marzo, la brecha entre géneros llegó al 20,44%. Aunque su presencia en el mercado laboral es menor, las mujeres siguen sufriendo mayores niveles de desempleo.